Antes…
Un ritual bien aprendido, y es porque empieza igual.
Después la noche que se fue llenando ,
tras la alteración del destilado fluir en la sangre.
Después de retumbar el bajo, de deslizar las yemas,
tras andar y andar, con zapatos pero sin.
Sintiendo el frío y mojado suelo, tan cerca de la nada.
Como desnudo deambulaba, ¿alguien podía verme?
Rostros nuevos y desconocidos, qué tan lejos estáis.
Después de no reconocerte entre maleza, qué perplejidad,
tras indicios de obsesión, no los quiero en mi cabeza.
No te alejes corazón, vuelve , pues para cuando descubra
en esos ojos que ven en los míos, te podré calzar.
Después…